Aumento de mama

aumento de mama

Introducción: Como el propio nombre indica, es aquella cirugía que permite el aumento del volumen mamario. 

La mamoplastia de aumento es la cirugía más frecuente y la más popular. Se trata de una cirugía que consigue unos resultados inmediatos con pocos riesgos. El índice de satisfacción es muy elevado. Los implantes de nueva generación no deben cambiarse a no ser que sufran deterioro o complicaciones.

Para mí, la parte más importante de esta cirugía se realiza fuera de quirófano y se trata de la consulta previa. Hay que escuchar bien a la paciente para entender exactamente lo que está buscando y qué expectativas tiene para decidir el tipo de implante y la técnica quirúrgica más adecuados para ella. No vale el uno para todas, ni el hacer todas las mamas iguales.

Procedimiento: Existen varias vías de abordaje (lugar donde se realizan las incisiones) para colocar los implantes mamarios: el surco submamario, el reborde de la areola y por uno de los pliegues de la axila. Los implantes mamarios son generalmente de silicona y tienen distintas formas (redondos o en forma de gota/anatómicos) y proyecciones.  Asimismo, por cualquiera de estos abordajes puede colocarse el implante en varios planos: por delante (subglandular, subfascial) o por detrás (submuscular) del músculo pectoral, incluso combinando ambos (plano dual, dual plane). Cuando no se busca un aumento muy marcado, incluso puede realizarse mediante el injerto de grasa obtenida de la misma paciente.
La elección de la mejor vía de abordaje, el tipo de implante y el plano de colocación debe decidirse de manera personalizada en cada paciente en función de su anatomía y del resultado deseado. Independientemente de la técnica, una buena cirugía de mama debe obtener un resultado natural y duradero. 

Información práctica: La cirugía del aumento mamario suele realizarse bajo anestesia general y con una noche de ingreso. Los puntos que se emplean son reabsorbibles y no tienen que retirarse. Habitualmente no requiere del uso de drenajes y la recuperación es rápida.  Generalmente, precisa de un reposo relativo de 1 semana y la recuperación es completa al mes de la intervención. Durante este tiempo se emplean sujetadores deportivos y conviene evitar los esfuerzos intensos con los brazos.
Las molestias más habituales (como la sensación de presión) suelen desaparecer durante la primera semana postoperatoria y el tratamiento del dolor es suficiente bajo analgésicos orales.
Las mamas intervenidas empiezan a coger naturalidad al mes de la intervención y el resultado definitivo suele observarse a los 6 meses. 

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