Deep Plane Facelift: una técnica excelente, pero no una indicación universal
En los últimos años, el Deep Plane Facelift ha adquirido una enorme popularidad. Su difusión en congresos, publicaciones científicas y redes sociales ha hecho que muchos pacientes lleguen a consulta preguntando específicamente por esta técnica.
El Deep Plane es una técnica consolidada dentro de la cirugía de rejuvenecimiento facial y puede ofrecer excelentes resultados cuando está correctamente indicada.
Sin embargo, existe una cuestión fundamental:
Una técnica puede ser excelente sin ser necesariamente la mejor opción para todos los pacientes.
La elección de un lifting debería basarse en la anatomía, el grado y distribución del envejecimiento, las zonas que necesitan tratamiento y los objetivos de cada paciente.
¿Qué es un Deep Plane Facelift?
En términos generales, el Deep Plane Facelift permite movilizar los tejidos faciales trabajando en un plano profundo y liberando determinadas estructuras de retención para facilitar su reposicionamiento.
Pero el término Deep Plane tampoco describe necesariamente una intervención idéntica en todos los cirujanos.
Existen variaciones en la extensión de la disección, los ligamentos tratados, los vectores utilizados y la forma de abordar las diferentes regiones de la cara y el cuello.
Por eso, el nombre de una técnica por sí solo no permite determinar cuál será el resultado de una cirugía.
El lifting facial no debería elegirse por una tendencia
Uno de los efectos de la difusión de la cirugía facial en redes sociales es que determinadas técnicas pueden convertirse temporalmente en sinónimo de “mejor lifting”.
Sin embargo, los pacientes no envejecen todos de la misma manera.
Una persona puede presentar principalmente una pérdida inicial de definición mandibular. Otra puede tener una flacidez facial más avanzada. Otra puede presentar fundamentalmente cambios cervicales o del tercio superior.
Aplicar exactamente la misma intervención a todos estos pacientes no tendría sentido.
La técnica debe adaptarse al paciente. Nunca el paciente a la técnica.
Deep Plane y SMAS: no son simplemente “mejor” y “peor”
El Deep Plane no es la única forma de actuar sobre las estructuras profundas de la cara.
Existen diferentes técnicas de tratamiento del SMAS (Superficial Musculoaponeurotic System) y diferentes grados de liberación y reposicionamiento de los tejidos.
La elección entre ellos depende de múltiples factores y también de la experiencia y filosofía quirúrgica del cirujano.
Por este motivo, plantear el debate como “Deep Plane frente a técnicas antiguas” simplifica excesivamente una cirugía mucho más compleja.
Puedes conocer mejor estas diferencias en mi artículo sobre tipos de lifting facial: Deep Plane, SMAS, Minilifting y Lifting Temporal.
¿Cuándo puede estar indicado un abordaje más limitado?
No todos los pacientes que consultan por envejecimiento facial presentan una flacidez que requiera la misma extensión quirúrgica.
Cuando los cambios son iniciales y afectan principalmente al óvalo facial, puede plantearse un Microlifting facial.
Cuando existe una mayor pérdida de definición mandibular y una flacidez leve o moderada, puede estar indicado un Minilifting facial.
En otros pacientes puede ser necesario ampliar el tratamiento hacia el cuello, el tercio medio o combinarlo con un Lifting Temporal.
La extensión adecuada de la cirugía se determina después de analizar cada rostro.
Menos extensión no significa necesariamente peor cirugía
En cirugía facial, realizar una intervención más extensa no significa automáticamente conseguir un resultado mejor.
Del mismo modo, una cirugía más limitada tampoco es necesariamente superior.
La cuestión fundamental es que exista una correspondencia adecuada entre el problema anatómico y la extensión del tratamiento.
Una cirugía insuficiente puede producir una corrección limitada. Una cirugía más extensa de lo necesario puede añadir pasos quirúrgicos que ese paciente quizá no necesita.
Por eso, uno de los aspectos más importantes de la cirugía facial es precisamente la selección del paciente y de la técnica.
¿Es mejor preservar o liberar los ligamentos?
Los ligamentos faciales forman parte del sistema de soporte de los tejidos y desempeñan un papel importante en las diferentes técnicas de lifting.
Algunas técnicas realizan una liberación más extensa de determinadas estructuras para permitir una mayor movilización de los tejidos. Otras utilizan abordajes diferentes y una liberación más selectiva.
No considero que esto deba reducirse a que una estrategia sea universalmente mejor que otra.
La decisión depende de qué tejidos necesitan movilizarse, cuánto necesitan movilizarse y qué resultado queremos conseguir en ese paciente concreto.
Naturalidad: el objetivo no depende del nombre de la técnica
Deep Plane, SMAS, Minilifting o Microlifting son herramientas quirúrgicas.
Ninguna de ellas garantiza por sí sola un resultado natural.
La naturalidad depende de múltiples factores: una indicación adecuada, el conocimiento anatómico, los vectores de reposicionamiento, el tratamiento de los tejidos profundos, la tensión cutánea y la planificación global del rostro.
El objetivo debería ser rejuvenecer preservando la identidad, las proporciones y la expresión del paciente.
Entonces, ¿cuál es el mejor lifting facial?
No existe una única técnica que pueda considerarse el mejor lifting para todos los pacientes.
En algunos casos puede estar indicado un abordaje Deep Plane. En otros, un tratamiento diferente del SMAS. Y en pacientes con cambios más iniciales puede ser suficiente una cirugía de menor extensión.
Por eso, antes de decidir el nombre de la operación, considero más importante responder a tres preguntas:
- ¿Qué estructuras han envejecido?
- ¿Qué zonas necesitan realmente ser reposicionadas?
- ¿Qué extensión de cirugía necesita ese paciente?
El mejor lifting no es el más agresivo ni el que está más de moda, sino el que trata exactamente aquello que necesita cada paciente.
Cirugía facial personalizada
Mi enfoque de la cirugía de rejuvenecimiento facial parte de una valoración individual de la anatomía y del grado de envejecimiento.
A partir de ahí se determina qué estructuras deben tratarse y qué extensión de cirugía resulta adecuada, desde procedimientos más limitados hasta liftings de mayor extensión cuando están indicados.
El objetivo no es realizar una técnica determinada a todos los pacientes, sino seleccionar la técnica adecuada para cada rostro.
Los resultados son individuales y pueden variar entre pacientes. Ningún resultado puede garantizarse. Como cualquier intervención quirúrgica, las diferentes técnicas de lifting facial presentan posibles riesgos y complicaciones, que se explican de forma individualizada durante la consulta médica.
